Por Antero Flores-Araoz

Estamos celebrando el DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER, y no hay mejor ocasión para resaltar igualdades y diferencias.

Hoy en día hay muchísimas personas que hablan de la igualdad de género, queriéndola asimilar a la igualdad de derechos, que son dos cosas muy diferentes.

La ideología de género, perturbadora en estos tiempos, considera que es la sociedad la que afirma el género y que a diferencia del sexo en que hay el masculino y el femenino, el género tiene más de dos formas o modalidades.

Todos sabemos que los sexos son dos, y que si bien las personas de ambos sexos deben tener iguales derechos y similares oportunidades, pues no son iguales, aunque somos respetuosos de todas las opciones.

 La naturaleza dio al hombre mayor fuerza, mientras que a las mujeres les dio mayor sensibilidad humana.

Mientras que el hombre contribuye en la concepción, la mujer es la que lleva en su cuerpo el resultado de la unión de lo masculino con lo femenino, y su diferencias somáticas tienen incluso consecuencias laborales ya que para la mujer las horas de labor semanal son menores que las del hombre, lo que también sucede con los descansos por nacimiento de hijos.

Hay consecuencias hasta en el ámbito penal, pues etapas como el estado puerperal genera condiciones de atenuación de pena en caso de perpetración delictiva.

La igualdad de derechos entre hombres y mujeres, es una lucha de larga data, bastando recordar que la mujer estaba sometida a la voluntad del marido, y que llegar a que pudiera contratar libremente sin el consentimiento del cónyuge, fue una batalla legal intensa, como también lo fue lograr el derecho al voto y a participar en política electiva.

Debemos recordar en estos tiempos en que todavía hay camino por recorrer, como lograr igualdad remunerativa para igual labor, la intensa lucha que en su momento hiciera  María Alvarado Rivera, Irene Silva de Santolalla, Bertha Gonzáles Posada, entre muchas otras para avanzar en la igualdad de derechos, que no es lo mismo –repetimos- que igualdad de sexos pues son diferentes.

Gracias al genio precursor de dichas damas hoy tenemos policías mujeres, así como soldados de sexo femenino en nuestras Fuerzas Armadas.  También podemos ver en el gabinete ministerial a damas preparadas y eficientes.  Somos testigo de valiosas mujeres que son rectoras y decanas en universidades públicas como privadas, al igual que en colegios profesionales.

Tenemos también fiscales, e incluso hemos tenido Fiscales de la Nación, juezas supremas, Defensora del Pueblo, presidentas del Congreso y presidentas del Consejo de Ministros, todo lo cual hacen pocas décadas era imposible de pensar.

Nada de lo señalado llovió del cielo, fue logrado por las mujeres con sacrificio y solvencia, por ello hay que resaltar en el Día Internacional de la Mujer, su desempeño en la sociedad que comparte con su tarea en el hogar, en que no siempre es acompañada por el llamado sexo fuerte, que es bien débil cuando se trata de compartir roles hogareños.