No se preocupen, no estoy perturbado y menos para el Larco Herrera. El título de este artículo es porque en la Sunat parecería que le dan más  importancia al peinado del cuero cabelludo que al buen uso de las neuronas, y siguen complicándole la vida al contribuyente administrado, que es al final de cuentas quien paga sus remuneraciones a través de los tributos. Se supone que se quiere incorporar a la actividad formal a más personas, naturales o jurídicas, y en esa forma tenerlos como contribuyentes, para lo cual se tienen que dar facilidades.  No, señor, en lugar de facilidades le complican la vida al contribuyente y alejan la posibilidad de toda formalización de quienes están en la informalidad. ¿Y cómo quieren que se incluyan en la formalidad si se tiene que pagar impuestos por adelantado? Todavía no has cobrado el precio del bien o servicio que prestas y ya tienes que sufragar íntegramente el IGV, así como te obligan a efectuar detracciones y a depositarlas únicamente en el Banco de la Nación, con lo cual el  emprendedor más pequeño debe hacer colas casi a diario en tal Banco para cumplir con ello, salvo que tenga acceso por Internet.
No contentos con lo antes señalado, recientemente se ha expedido la Resolución No 290-2014/Sunat que bajo el pretexto de lograr comunicación más fluida con el contribuyente a través de los medios tecnológicos de uso generalizado, y para facilitar la acreditación de domicilio fiscal para el Registro Único de Contribuyentes (RUC), dispone la obligación de proporcionar a Sunat dirección de correo electrónico y número de teléfono celular, tanto del contribuyente como de sus representantes legales, pudiendo el celular ser de terceros.
¡Por favor!, dejen de usar tanto peine y utilicen neuronas, o es que no conocen el país. No saben acaso que pese a los esfuerzos realizados por los operadores telefónicos, principalmente por la pionera Telefónica, que ha comunicado con teléfonos móviles a millones de peruanos y otros residentes en el país, todavía no tenemos el servicio en diversas zonas rurales, en algunas circunscripciones de selva y otras alejadas que están en las alturas andinas.
Olvida Sunat que hay contribuyentes agrícolas, así como de piscicultura, entre otras actividades, que por los lugares en donde operan no hay servicio de telefonía móvil ni tampoco fija. No saben tampoco que no en todo lugar de nuestro territorio hay Internet y que no en todos los lugares se puede enviar y/o recibir correos electrónicos.
Pero adicionalmente no tiene en cuenta Sunat que la Constitución consagra la reserva tributaria, y el contribuyente puede no estar dispuesto a  recibir telefonemas de la administración tributaria a través de celulares de terceros.
¡Corrijan los errores!

sunat_frontis

Por Ántero Flores Aráoz